domingo, 11 de diciembre de 2016

La devoción de Nuestra Señora de Guadalupe en Zacatecas.



       La devoción de Nuestra Señora de Guadalupe en Zacatecas.

       Por Bernardo del Hoyo Calzada.

       La devoción de Nuestra Señora de Guadalupe en lo que ahora es el estado de Zacatecas es muy  amplio, tal vez esta devoción a Nuestra Señora de Guadalupe sea más antigua de lo que parece, se  puede probar que esta advocación este arraigada en Zacatecas desde el siglo XVI, existen algunos documentos que dan a entender de que esta devoción la trajo a Zacatecas el Venerable Gregorio López en 1562 cuando construyó en el sitio de Atemajac, cercano a la hacienda de la Encarnación en el ahora municipio de Villanueva,  su primera ermita que aun subsiste, según un inventario de 1819 tenia esta capilla 14 lienzos con la vida de la Santísima Virgen   y además un lienzo de Nuestra Señora de Guadalupe. También existen otros documentos  que indican que hacia 1650 cercano a Zacatecas existía una capilla dedicada a Nuestra Señora de Guadalupe, así se puede consultar en el boletín Eclesiástico de la Diócesis de Zacatecas, cuando un padre confunde esta advocación de la ermita de Gregorio López con la capilla de la hacienda de Nuestra Señora de Guadalupe de la Quemada, hacienda que se fundó hacia 1680 por Don Diego García de  Verastegui vendiéndosela después a Juan Francisco de la Barcena, que fue el que le dio el nombre de Nuestra Señora de Guadalupe de la Quemada, por la sencilla razón que el era vecino del Puesto de Nuestra Señora de Guadalupe, y que compró una de la huertas que eran de Diego de Melgar, su hijo Don Juan Manuel de la Barcena fue el dueño de esta dicha hacienda de la Quemada. Esta Familia Guadalupana eran dueños y originarios de la hacienda de Griegos en el ahora municipio de Luis Moya antes jurisdicción de Ojocaliente, Zac.

     Otra Capilla o ermita dedicada a Nuestra Señora de Guadalupe se encuentra en el Municipio de Jerez en lo que ahora todavía se conoce como la Ermita de Guadalupe, entre Tepetongo y Jerez, esta dicha ermita se construyó en 1857, en sustitución de una antigua ermita que fue construida hacia 1569 o 1572 por el dicho Gregorio López cuando se traslado de la Encarnación a Jerez, al seguir a su protector el Capitán Don Pedro Carrillo Dávila para fundar la Villa de Jerez de la Frontera, y la que le puso por advocación también de Nuestra Señora de Guadalupe, aunque no existen pruebas de tal advocación del siglo XVI, si tenemos testimonio del siglo XVII cuando Agustín Domínguez por medio del Bachiller Juan de Quijas y Escalante, Cura de Jerez pide permiso al Obispo de Guadalajara que le permita asistir en la Ermita del venerable Gregorio López llamada de Nuestra Señora de Guadalupe, dicho documento esta fechado en 1680, la dicha ermita que construyó el Siervo de Dios Gregorio López se la llevó el río y estaba pegada al río, la que existe esta en un sitio mas seguro un poco hacia arriba de donde estaba la original, cuenta la tradición que la milagrosa imagen de Nuestra Señora de Guadalupe se salvó de la feroz corriente que arrasó la ermita. Si estos datos son ciertos o que se pueda  probar su antigüedad entonces tenemos que es la advocación Guadalupana más antigua en el norte de México aun más antigua de la de San Luis Potosí que data de 1628 donde Juan Barragán edifica una ermita.  
        En el siglo XVII la devoción Guadalupana se extendió aun más hacia el norte de México en donde tenemos datos que se dedicó un templo en el pueblo de Mansos, distrito de Bravos, Chihuahua, en el año de 1668.
       
       En la ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas, la imagen o advocación de Nuestra Señora de Guadalupe más antigua de que tenga noticia la encuentro en el Archivo Histórico del Estado de Zacatecas, en la testamentaria de don Juan Rodríguez de Salamanca, y donde se realizaron los inventarios de sus bienes el 22 de octubre de 1674, a petición de su viuda doña Isabel Morales, albacea y tenedora de sus bienes, y en una capilla con varias imágenes aparece “…otro cuadro de Nuestra Señora de Guadalupe, en treinta pesos”. Esto da a entender que ya existía de años atrás la devoción en Zacatecas a Nuestra Señora en su advocación de Guadalupe.  Ahora nos es difícil saber cuándo se introdujo en esta ciudad de Zacatecas a Santa María de Guadalupe.

      En el año de 1676 a iniciativa del Licenciado Ambrosio Coli se inició la construcción de la capilla con la advocación de Nuestra Señora de Guadalupe, que por primera vez que se tenga noticia en esta Muy Noble y Leal Ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas, en el sitio que se conocía con el nombre del Calvario (Ahora escuela Enrique Estrada), que era donde se celebraba el Vía Crucis de Semana Santa, pero que en ese tiempo era un poco alto y que tenía problemas para el acarreo del agua y materiales para la construcción del templo, y enterada una señora piadosa llamada doña Jerónima de Castilla viuda de Melgar, donó una arruinada ermita que tenía a mas una legua de esta ciudad con la advocación de Nuestra Señora del  Carmen, (anteriormente estaba dedicada San Antonio de Padua), para que en ese lugar se construyera la pretendida capilla. Esta ermita estaba en una de las huertas que pertenecieron a Diego de Melgar esposo de dicha Jerónima de Castilla.     
      La donación fue el día primero de agosto de 1676 ante notario público Felipe de Espinosa y la licencia para construir la capilla de Nuestra Señora de Guadalupe fue pedida el dos de junio de este año, los donantes de este sitio fueron la dicha doña Jerónima de Castilla viuda de Melgar, su hija doña Juana y su esposo don Pedro Ruiz de Oliver, quienes no solo donaron la ermita del Carmen sino también un sitio para construir casa para el capellán y sacristía.
       Mientras tanto se hacían los trámites para la construcción de la capilla Guadalupana a extramuros de la Ciudad, el Licenciado Ambrosio Coli, Clérigo Presbítero Teniente de Cura de esta muy Noble y Leal Ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas y a nombre de otras personas devotas, pidió Licencia al Ilustrísimo Señor Obispo de Guadalajara, para que el sitio llamado Calvario Viejo no quedase desierto y expuesto el edificio que en él estaba comenzado, se termine y se dedique a Nuestra Señora de los Remedios y dicha licencia fue concedida en Guadalajara el 6 de noviembre de 1676 por el Ilustrísimo Señor Obispo Dr. Don Manuel Fernández de Santa Cruz                           
      En el siguiente año de 1677, el 16 de enero fue concedida la licencia para la edificación y fábrica de la capilla de Nuestra Señora de Guadalupe, en lo de Melgar y Comisión para poner la primera piedra al Sr. Vicario Juez Eclesiástico de Zacatecas Lic. Pedro García Cortes, abogado de las Reales Audiencias de estos reinos, Vicario in Capite Foráneo Juez Eclesiástico de esta ciudad y sus contornos, y por esta merced paso el día tres de febrero a visitar y reconocer el oratorio o capilla que en dicha comisión se expresa y pone la primera piedra en el edificio y fábrica de dicha capilla de Nuestra Señora de Guadalupe, y habiéndolo hecho en conformidad de dicho ceremonial, la puso por sus manos en el cimiento que se abrió, con asistencia del señor bachiller Nicolás de Echerreaga  Cura Rector de la Iglesia Mayor Parroquial de la ciudad de Zacatecas, el Bachiller Francisco Ruano Barruelo, los Lic. Nicolás Román, Jacinto de Frías y Simón de Oviedo, Presbíteros, y habiéndose concluido esta función y los maestros albañiles y oficiales prosiguiendo en el cimiento, dicho señor Vicario y los referidos con mucha gente secular, hombres y mujeres, concurriendo el Capitán Don Lucas Fernández Pardo, Alcalde Ordinario  de Zacatecas, se llevó en procesión la imagen de bulto[1] la Virgen de Nuestra Señora de Guadalupe y colocó en dicho oratorio, donde se celebró Misa cantada por dicho señor Vicario con Diacono y subdiácono. Este acontecimiento quedo notariado el miércoles tres de febrero de 1677 ante Agustín de Herrera notario público, siendo testigos El Bachiller Nicolás de Echerreaga, Capitán Don Lucas Fernández Pardo y Don José de Quesada. En tanto se le nombró a Don Pedro Ruiz de Oliver como mayordomo por ser la persona principal a cuyo cargo está la edificación y fábrica de dicha ermita, y a la persona que se nombrare pueda pedir limosna el día señalado y el dicho mayordomo tenga un libro o cuaderno en que se asienten las limosnas y los gastos que fuere haciendo. Para 1681 en 25 de octubre se ajustaron las cuentas a Don Pedro Ruiz de Oliver, al parecer todavía no se terminaba la capilla Guadalupana.
     Mientras se terminaba la capilla de Guadalupe en el lugar llamado lo de Melgar, en la Parroquia Mayor de Zacatecas, se levantaba un altar dedicado a Nuestra Señora de Guadalupe así nos dice un documento:

           “Se pide licencia para la construcción de un colateral el año de 1679. 
           El Doctor Don Juan de Santiago de León Garabito Obispo de Guadalajara, nuevo Reino de la Galicia, León y Provincias del Nayarit, Californias y Coahuila, del Consejo de su Majestad. Por cuanto Nicolás Román, Clérigo Presbítero Sacristán Mayor de Nuestra Iglesia Mayor Parroquial de la ciudad de Zacatecas, Nos ha representado que el susodicho y algunos vecinos de dicha ciudad, movidos de su cristiano celo y de la devoción que tienen a Nuestra Señora la Virgen María de Guadalupe, con algunas limosnas que graciosamente han prometido están labrando un altar colateral, para colocar su santa imagen en un hueco o vació que hay en dicha Iglesia Parroquial, entre las dos rejas por donde se entra a la Capilla donde está el Sagrario y Deposito del Santísimo Sacramento, como se entra por la puerta principal de dicha Iglesia a la mano derecha, debajo de la tribuna, que hace el coro de ella, y que para ello Nos pidió le concediésemos Nuestra Licencia; por tanto y en atención al consuelo que se le seguirá a los susodichos y a los demás vecinos de la dicha ciudad de lo referido, se la damos y concedemos a el susodicho para que, sin  pedir como no pedirá limosna generalmente en dicha ciudad, ni fuera de ella, para la obra y colocación de dicho colateral, por el perjuicio que de ello se pudiere seguir a la fábrica de la ermita de Nuestra Señora de Guadalupe fuera de dicha Ciudad de Zacatecas, con las limosnas que van contribuyendo los vecinos de ella pueda acabar dicho colateral y colocarlo en el lugar referido de dicha Iglesia Parroquial, con tal que la peaña que en él se pusiere se haga de madera portátil, así para que no ocupe el lugar en que se pusiere respecto de las sepulturas que están reguladas y señaladas en dicha iglesia Parroquial, como para que en caso que alguna persona quiera enterrarse debajo de la peaña de dicho altar lo pueda hacer, señalándose por el Vicario Juez Eclesiástico de dicha ciudad la limosna que proporcionadamente le pareciere por el rompimiento de tierra en dicho lugar por ahora, y hasta que por Nos se haga la visita local de dicha iglesia, en que señalaremos la que nos pareciere más conveniente; y mandamos que les limosnas que el dicho Nicolás Román refiere haberle mandado dichas personas devotas para la obra de dicho colateral, la reciba y gaste en el con toda cuenta y razón para darla cada que nos le fuera pedida. Todo lo cual sea y se entienda sin perjuicio del derecho parroquial y del de la fábrica de dicha Iglesia. Dada en la Ciudad de Guadalajara, a diez días del mes de julio de mil seiscientos y setenta y nueve años. Juan Obispo de Guadalajara. Por mandado de su Señoría Ilustrísima el Obispo mi señor. Don Gonzalo Martín de Santiago Colmena. Secretario y Notario Mayor”.

       El pueblo de Zacatecas del año de 1676 al 79 había construido una capilla con la advocación de Nuestra Señora de Guadalupe a extramuros de la ciudad de Zacatecas, como en la ciudad de México que tenía el Santuario Guadalupano a Extramuros de la Ciudad. Y además un altar Guadalupano en su Parroquia Mayor.
   La capilla era chica y en el retablo de madera debió de colocarse la imagen que hoy conocemos como la “Preladita”, en el nicho principal. Siendo la primera imagen guadalupana patrona de Guadalupe, Zac.

       El 5 de abril de 1702 los Señores Curas Rectores de la Parroquia Mayor de Zacatecas Sr. Dr. Don Juan de Bolívar y Mena  y el Bachiller Don Juan de Covarrubias  le entregaron al Reverendo Padre Predicador Fray  Gabriel de Alburquerque de la orden de Nuestra Señora de la Merced Redención de Cautivos la capilla de Nuestra Señora de los Remedios que había construido el Licenciado Ambrosio Coli, para fundar el  Convento y Hospicio de Nuestra Señora de la Merced, pidiéndole al Padre Alburquerque, que conservara el Templo el mismo título de Nuestra Señora de los Remedios, y en el inventario de entrega de este templo encontramos en uno de los cruceros un escudo de Nuestra Señora de Guadalupe y un lienzo de la misma advocación de Nuestra Señora de Guadalupe. Estas imágenes son de las más antiguas que hemos encontrado en inventarios y documentos históricos, aparte de la pintura de Juan Rodríguez de Salamanca y de las mencionadas Capilla de Guadalupe y Altar en la Parroquia.
        En este mismo año de 1702 el 1° de octubre, los mismos Señores Curas hicieron donación de la capilla de Nuestra Señora de Guadalupe que había construido Don Pedro Ruiz de Oliver a extramuros de la Ciudad de Zacatecas a los Franciscanos del Colegio de Propaganda Fide de la Ciudad de Querétaro, para que en dicho Santuario construyeran un Convento y Hospicio. Entre los franciscanos que llegaron a fundar este convento se encontraban Fray Pedro de la Concepción Urtiaga, Fr. Jorge de Puga, Fr. Ángel García Duque y Fr. José Guerra. 
        El 27 de enero de 1704 el Rey de España Don Felipe V expidió Real Cedula para la fundación del Colegio de Propaganda Fide de Nuestra Señora de Guadalupe. Al llegar a la ciudad de Querétaro esta Real Cedula a mediados de 1706 acompañada de otro documento para el Reverendo Padre Fray Antonio Margil de Jesús que en ese momento se encontraba en Talamanca, para que dejara toda ocupación y fuese al convento de Guadalupe y funde el Colegio de Propaganda Fide.
      Llega el venerable Padre Fray Antonio Margil de Jesús el 12 de enero de 1707, con lo que dio origen a este importantísimo Colegio del Norte de México, el mismo Padre Margil no solo conservó el nombre sino que el 12 de diciembre de dicho año de 1707 nombró a la imagen de bulto Nuestra Señora de Guadalupe la Prelada de su Convento.

     La imagen de conocida ahora como la Preladita, a la que Fray Antonio Margil de Jesús llamó su Santísima Prelada, se conservó como imagen peregrina, una vez que Fray Antonio Margil mandase pintar la imagen en lienzo que actualmente existe en el altar mayor del Santuario guadalupano, “la Santísima Prelada”. Y sobre la Preladita nos dice mi tío don Eugenio del Hoyo Cabrera, en un artículo publicado:

       El Licenciado Genaro Borrego Jr. (padre del que fuera Gobernador de Zacatecas) era Director de la Revista Ángulos, y en el número 5 del mes de diciembre de 1949 su amigo el profesor Eugenio del Hoyo Cabrera publicó un artículo titulado “La Preladita”, un año antes de su destierro, que fue publicado en esta misma revista de Ángulos en 1950, por Genaro Borrego Jr. con un artículo titulado “Injusticia o grosería”.

 En el artículo de la Preladita don Eugenio del Hoyo nos dice:

“Sí, Zacatecas es una ciudad mariana. Lo fue en su nacimiento y lo sigue siendo en el curso de su historia. Y esta devoción hacia la Soberana Reina de los Cielos como que se enternece y extrema en su advocación mexicano-celestial de Guadalupe.
Entre las imágenes zacatecanas más veneradas y de rica y hermosa tradición esta una pequeñita y linda escultura de la Guadalupana que, con el nombre tiernamente amoroso de “La Preladita”, se conserva en el templo del Colegio Apostólico de Santa María de Guadalupe.
Como humilde homenaje fervoroso a la Santísima Señora, nuestra Madre y nuestra Reina, en este su mes de diciembre quiero recoger aquí algunos datos interesantes y curiosos que se refieren a “La Preladita”.
Esta hermosísima imagen PRELADA de la comunidad de Guadalupe año tras año visita los templos de Zacatecas recibiendo en ellos fervoroso culto ¿Cuándo se iniciaron estas visitas? ¿Cuál fue el motivo de esta devota tradición? Oigamos lo que al respecto nos dice el P. Bezanilla en su “Muralla Zacatecana”: “…La epidemia del Matlazahuatl, que por los años de 1737 infectó a todo el Reino, fue la causa motiva de que se pensase en traer a la Divina Prelada recientemente jurada Patrona, para implorar su Patrocinio. Así se ejecutó por los años de 1738, haciéndole un solemne Novenario en la Iglesia del Sr. S. Agustín, por estar muy incómodo lo que servía entonces de Parroquia, que era la bóveda debajo del Coro de esta Iglesia nueva; y esta ocasión fue la primera que vino la Guadalupana Señora”. Y nos dice el Padre Tiscareño en “El Colegio de Guadalupe”,(Tomo primero, parte primera): “Cinco veces tan solo aparece haber en más de un siglo omitiéndose la visita anual de Nuestra Señora de Guadalupe a Zacatecas, es a saber…el año de 1750, los de 1860, 61, 62 y 63 después de la exclaustración de los Religiosos del Colegio, habiéndose reanudado esta piadosísima costumbre en 1864, año en que fueron celebradas con gran solemnidad la ida y la vuelta de la Santa Imagen a su santuario a causa de la presencia de las tropas francesas, que hicieron los honores durante la fiesta.”

    La imagen de lienzo o pintura que aún se conserva en el altar Mayor del Convento de Guadalupe, Zac., nos dice el historiador Francisco Sotomayor que fue pintada por Juan Correa y es copia de una pintura que se encontraba en el Colegio de Celaya. El nuevo Santuario de Guadalupe se terminó por año de 1721.



     Se dice que fue mandada pintar por el venerable Padre Fr. Antonio Margil de Jesús y encargándole al pintor que pintara la imagen cuando se esté celebrando el santo sacrificio de la misa para que le quedara más hermosa. 
     Citare un folleto publicado con el título de “La imagen más clara de lo oculto de María. Sermón que en el día de Nuestra Señora de Guadalupe, en su Colegio Apostólico de Zacatecas, año de 1732. Predicó el Padre Fr. Cosme Borruel, predicador Apostólico, y Lector de Teología de dicho Colegio. En cuya festividad ocupo dignamente el altar, el M. R. P. Fr. Diego de Halcorta, provincial de la Provincia de la Purísima Concepción de Zacatecas.  Dalo a Luz D. Pedro Joseph Bernárdez, Sindico General Apostólico del Colegio de Nuestra Señora de Guadalupe, y lo consagra al Rmo. P. Fr. Fernando Alonso González, lector jubilado, Calificador del Santo Oficio, Padre Ex Ministro Provincial de la Santa Provincia de S. Pedro, y S. Pablo de Michoacán, Dignísimo Padre, y Comisario General de todas las de Nueva España. Impreso en México: Por Joseph Bernardo de Hogal, Ministro, e impresor del Real, y Apostólico Tribunal de la Santa Cruzada. En toda esta Nueva España. Año de 1733”.
     En este sermón dice el padre Fr. Cosme Borruel,
 “La segunda imagen es del Religiosísimo, Doctísimo, Meritísimo Mecenas, N. M. R. P. Comisario General Fr. Fernando Alonso de González, a cuyo patrocinio dedica este sermón, con verdadero y filial amor D. Pedro Joseph Bernárdez, Sindico General Apostólico del Colegio de Nuestra Señora de Guadalupe; celebrando entre muchas suntuosas obras de su P. M. R. la que con razón tiene, merecidos, sobre todos los debidos aplausos de la vocinglera fama: Unun pro cunctis fama loquatur opus, que es el Celebérrimo, Magnifico, Literalísimo Colegio de Zelaya; cuya lamina, o estampa, delineada a esmeros del buril, y venerada en los Claustros del Colegio Apostólico de Zacatecas, le llevo de suerte la atención, a el Síndico, que pudiera preguntar admirado: Cuis est Imago hec superrinscripto. De quien habla esta inscripción admirable? A quien representa este prodigioso Mapa! Cuya es esta suntuosa Imagen? Y si dijera a mi corto dictamen la respuesta, le dijera: Que es la Imagen más clara, no solo de aquel Insigne Colegio de Zelaya, sino también de su singular Operario.” 

     Esta imagen de Guadalupe tiene un anillo y se distingue de otras imágenes guadalupanas por el anillo de oro que el 15 de agosto de 1844 puso en su dedo el Padre Fr. Bernardino de J. Pérez, Guardián del Colegio. Y tiene la siguiente inscripción: “Todos te ofrecemos nuestros corazones y amor – siendo todo de María”.         

       En la ciudad de Zacatecas la devoción a Nuestra Señora de Guadalupe, creció más aun con una imagen Guadalupana de bulto peregrina, que desde el siglo XVIII era conducida en peregrinación  a la Parroquia Mayor  y de regreso a su lugar en un crucero del Convento de Guadalupe, Tal como sucede en nuestros días.
       Siguiendo con la advocación Guadalupana en Zacatecas, tenemos que por los años de 1750 es colocada una imagen de bulto de Nuestra Señora de Guadalupe en uno de los retablos dorados del templo de la Compañía de Jesús, misma que se pueda apreciar en uno de los retablos del Templo de Santo Domingo.  
        En el mes de septiembre de 1758 se dedicó un nuevo altar a Nuestra Señora de Guadalupe, en la Parroquia Mayor de Zacatecas, habiéndose jurado como Patrona Universal de esta Ciudad y predicado sermón el Reverendo Padre M. Javier Alejo de Orrio de la Compañía de Jesús. Y este sermón Panegírico fue publicado por Don Francisco Javier de Aristorena y Lanz Teniente de Capitán General y Comisario que fue de las Fiestas en la solemnidad del Juramento de Nuestra Señora de Guadalupe.  
      
     En el Siglo XVIII algunos Hacendados Zacatecanos fueron Grandes devotos de Nuestra Señora de Guadalupe, tenemos un caso en Don Andrés de Palencia que era dueño de varias Haciendas entre Zacatecas y San Luís Potosí, siendo una de ellas la famosa Hacienda de Bañón cercana a la ciudad de Zacatecas, al morir este señor  en 1707 dispuso en su testamento que con sus bienes se tomaran 100,000 pesos ( algunos autores refieren que dio $577,832 pesos ) y  se construyera un convento de religiosas Agustinas  en la ciudad de México o si no ese dinero se destinase en la construcción de una Iglesia Colegiata en el Santuario de  Nuestra Señora de Guadalupe, el convento no se construyó pero si la Colegiata que la vino construyendo su albacea Don Pedro Ruiz de Castañeda y sus Herederos en 1726 y es la que hoy subsiste y conocemos como la Antigua Basílica de Guadalupe de México.
       Aparte de la construcción del Colegio de Propaganda Fide de Nuestra Señora de Guadalupe a extramuros de la Ciudad de Zacatecas se construyeron al menos dos capillas de haciendas con la advocación de Nuestra Señora de Guadalupe por otro gran guadalupano el Conde de San Mateo de Valparaíso Don Fernando de la Campa y Cos, amigo del Venerable Fr. Antonio Margil de Jesús, y esas dos haciendas eran: Nuestra Señora de Guadalupe de las Corrientes y la de Nuestra Señora de Guadalupe de Lobatos.

      Aparte de estas capilla, el Conde de San Mateo mandó pintar varios lienzos a Nuestra Señora de Guadalupe; uno se conserva en la Capilla de Santo Domingo de Sombrerete, Zac., con las cuatro apariciones y se encuentra en una de sus capillas. Y la otra pintura también con las apariciones se encuentra ya restaurada en la nueva capilla de Lobatos, Valparaíso, Zac.    

        Otro Gran Hacendado fue el dueño de las Haciendas de Trancoso y San Pedro Piedra Gorda que era Canónigo de la Colegiata de Nuestra Señora de Guadalupe de la ciudad de México llamado Dr. Don Luís de Beltrán Barnuevo que donó seis arbotantes de oro que costaron 14,175 pesos para el altar de Nuestra Señora de Guadalupe de la Ciudad de México. Otra Familia de Hacendados fue la familia Martínez de Sotomayor que eran dueños de la Hacienda de Nuestra Señora de Guadalupe de Tlacotes.
      Por los años de 1730 se le llamó a un cerro se le puso el nombre de Guadalupe, cerca de Sauceda de la Borda, y después a una mina.
      La Parroquia de Tlaltenango juro por su patrona y titular a Nuestra Señora de Guadalupe el 7 de noviembre de 1764, y así varios pueblos y Haciendas van a tener por titular y patrona a Nuestra Señora de Guadalupe.
      En el de 1870 se construyó en la mesa del Cerrillo una Ermita dedicada a Nuestra Señora de Guadalupe y desde entonces se conoce todo el Cerrillo como el Cerro de la Virgen de Guadalupe, en donde hoy se encuentran las antenas de televisión. Esta ermita se construyó a iniciativa del R. Padre Fr. Joaquín Cabrera.
     Hay muchas capillas de Haciendas van a tener esta advocación de Nuestra Señora de Guadalupe, como por ejemplo la Hacienda de Trancoso. Aparte de capillas de haciendas y Parroquias se construyeron adoratorios particulares y además Colegios con el Titulo de Santa María de Guadalupe, tal es el caso del Colegio Teresiano de Nuestra Señora de Guadalupe que se construyó en Zacatecas durante el porfiriato. Varios años después se construiría un Colegio en Guadalupe con el título de Colegio Villa de Guadalupe, que ahora las madres de Jesús Crucificado celebran varios años de permanencia en este Colegio. Y por último el 12 de agosto de 1891 se colocó y bendijo la primera piedra del Santuario Diocesano de Santa María de Guadalupe por el Venerable Padre Don José Anastasio Días López, este templo se construyó cercano a la estación de ferrocarriles de la ciudad de Zacatecas, y últimamente mi amigo y compañero Arquitecto Raúl Lara Quintanar estuvo encargado de construir las torres.  

Guadalupe, Zac.  12 de diciembre de 2016.


[1] Esparza Sánchez Cuauhtémoc, Compendio Histórico del Colegio Apostólico de Propaganda Fide de Nuestra Señora de Guadalupe. Departamento de Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma de Zacatecas. 1974. Pág. 17. “Hubo misa cantada y en dicho oratorio provisional se colocó una pequeña imagen de bulto de Nuestra Señora de Guadalupe, que se llevó en procesión desde Zacatecas”. 







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